Archivos de la categoría Espiritualidad

Los Illuminati como una manifestación de la SOMBRA.

El individuo está dotado de una conciencia que deriva de su inconsciente. Este tiene un aspecto que C. G. Jung llamaba la Sombra. “La Sombra” es una parte del inconsciente donde se almacena todo lo reprimido, tanto positivo como negativo.

La humanidad tiene una herencia común que va unida a una forma de  expresionismo (el simbolismo).Tal herencia es el inconsciente colectivo, en consecuencia, si la humanidad en su conjunto forma un inconsciente también tiene la faceta llamada Sombra. Jung ejemplificaba que en una guerra los soldados se convierten en la Sombra; este ejemplo permite ver que esta faceta del inconsciente puede ser algo abstracto y sutil, pero siempre es formada por individuos.

La Sombra tiene sus orígenes en el inicio de la humanidad primitiva, que a lo largo del tiempo diferentes grupos de personas la han representado. En pleno siglo XXI sigue vigente un grupo, o más bien entidad, manifestándose como la Sombra. Sus orígenes se remontan al inicio de la civilización Aria, en la zona del Caucaso, con el surgimiento de Babilonia, Fenicia y otras. Los individuos de la Sombra empezaron a transmitir sus conocimientos de generación en generación y en escuelas ocultistas, con el paso de los siglos su poder en la sociedad fue creciendo hasta que a día de hoy el Poder está en las manos de la Sombra, controlando todo el sistema económico mundial a través de imperios bancarios como Rothschild & Co., consorcios petrolíferos, comités políticos, etc.

El hecho de que en países tercermundistas millones de personas mueran de hambre o que niñas sean obligadas a prostituirse no es debido a una mala coordinación económica sino que es provocado a conciencia con la finalidad de implantar el Gobierno Mundial.

La Sombra tiene la necesidad vital de controlar a la masa, la mejor forma es controlando la educación porque una revolución con la masa desinformada siempre acaba siendo manipulada y utilizada para favorecer a esta élite en la Sombra.Ella es la responsable de impulsar y crear las circunstancias necesarias para que exploten las guerras mundiales.

No obstante, los Iluminati no son los culpables de las guerras mundiales, es el individuo en masa el que genera un estado de conciencia psíquico cuya respuesta vibracional causa millones de muertes en sangrientas batallas y gran sufrimiento a otros tantos millones.

Sus cualidades negativas son terroríficas pero sus cualidades positivas son maravillosas. Una de ellas es la entrega hacia un plan, luchan por conseguir un objetivo e incluso entregan su vida a él, distinto del fanatismo en el cual sólo ve una posibilidad sin alternativa.

Otra gran cualidad es la conciencia de grupo donde el individuo deja de luchar para uno mismo y se entrega al propósito del grupo, el simple hecho de trabajar o hacer aportaciones para un proyecto que se realizará años más tarde de su muerte es una muestra de esta conciencia grupal.

El factor clave es que estos atributos positivos son enfocados hacia fines ajenos a la evolución humana. Si sus cualidades empiezan a formar parte de la vida cotidiana, entonces se dará un paso más hacia la integración de la Sombra. Del mismo modo es necesario aceptar la parte oscura para así incluirla, ya que la Sombra es una parte de la psique excluida del resto, y poder transmutarla a positivo.

Los Iluminati, como una manifestación de la Sombra, conocen gran parte de la historia, que ha sido ocultada en parte por ellos mismos.

Antaño la humanidad estaba dogmatizada por el espiritualismo, hoy la humanidad está en el polo opuesto dogmatizada por el materialismo. Jung veía en esto una grave enfermedad por que el individuo pierde el camino hacia la búsqueda de la esencia del ser y, en una ansia de encontrar el camino, recurre al ocio y a las adiciones para encontrar en ellas un significado de la vida, un camino hacia la búsqueda del espíritu.

La mente del microcosmos de la humanidad, el individuo, queda nublado por las corrientes de la ciencia materialista tachando todo aquello que podría llevarlo a una búsqueda interna.

Uno puede sentirse impotente ante el caos mundial, el cual siembra el terror y la masa en un intento de conseguir seguridad y comodidad, entrega la poca libertad que le queda a la autoridad, pero siempre hay oportunidades para al menos intentar ofrecer el pequeño aporte que la personalidad puede entregar al conjunto con la finalidad de cambiar a positivo.

Solamente cuando la humanidad cambie su psique “la Sombra” podrá integrase en la inclusividad, es decir, en cuanto el individuo siga emitiendo emociones y pensamientos impuros, cargados de maldad y de no-compasión, la Sombra no desaparecerá y sus consecuencias no pasarán desapercibidas.

Fuente:
Motivos para una revolución illuminati
Autor: Adonay Nunes

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El hijo putativo del Carpintero.

El Evangelio de Mateo 1:18-24 muestra parte del drama que vivió José de Nazaret al saber que María estaba embarazada. Iba a repudiarla, en secreto porque era justo, porque no quería que fuera apedreada según lo dispuesto en la Torá (Deuteronomio 22:20-21). La Escuela bíblica y arqueológica francesa de Jerusalén interpreta que la justicia de José consistió en no querer encubrir con su nombre a un niño cuyo padre ignoraba, pero también en que, convencido de la virtud de María, se negaba a entregarla al riguroso procedimiento de la ley de Moisés. Según el Evangelio de Mateo, el ángel del Señor le manifestó en sueños que ella concibió por obra del Espíritu Santo y que su hijo «salvaría a su pueblo de sus pecados», por lo que José aceptó a María (Mateo 1:20-24).

La iconografía paleocristiana mostró a José de Nazaret como un hombre joven. Así se presenta en una lápida del siglo III ubicada en las catacumbas de san Hipólito, en Roma, y también en el sarcófago de san Celso datado del siglo IV y situado en Milán.Asimismo, los Padres de la Iglesia concordaron en que se trataba de un hombre joven.
Fuente:Wikipedia.

Las dos columnas representan símbolos arquetípicos de una entrada o paso hacia lo desconocido, hacia lo oculto. En la masonería, las columnas se denominan J y B, y ellos son uno de  los símbolos más reconocibles de la Masonería, y describen un lugar destacado en el arte y el ocultismo masónico.

El símbolo de la doble columna ha sido desde tiempos inmemoriales, el guardián de las puertas de los lugares sagrados y los reinos misteriosos, asociado al número 11.
Sin embargo, en general se acepta que J y B representan el equilibrio entre dos fuerzas opuestas.
Fuente:
https://groups.google.com/forum/#!topic/el-sufismo-/7myM9j4TKUk

¿Putativo o adoptivo?

Una de las palabras que han sido cambiadas en la novena de Navidad es aquella que le concede la paternidad de Jesús, hijo de María, a José. Le cambian la condición de padre putativo por la de adoptivo.
Esas palabras no son sinónimas. Muchas personas no saben el significado y no pocas dejan escapar una sonrisa maliciosa si algún lector la dice. Es tan fácil abrir un diccionario y averiguar de qué se trata. Los cristianos sabemos por fe que José no es el padre biológico de Jesús, pero eso no lo sabían los judíos de aquel tiempo y por ser María esposa de José, el hijo que de ella nació, aparecía como hijo de éste. José no lo adoptó y Jesús, ante la Ley de aquel tiempo, recibe el título de hijo de David por ser hijo de José. El adjetivo «putativo» viene del adjetivo latino «putativus», ‘aparente’, ‘imaginario’ y el significado que el Diccionario le da es “tenido por padre, hermano, etc., sin serlo”. Mientras que el verbo «adoptar» significa “recibir como hijo, con los requisitos y solemnidades que establecen las leyes, al que no lo es naturalmente”. Ser padre adoptivo requiere la intervención de la Ley, ser padre putativo, no. San José no es el único padre putativo de la Historia, hoy en día cualquier hijo habido en matrimonio es putativo del esposo si biológicamente no lo es.

Fuente: http://www.elespectador.com/impreso/opinion/gazapera/putativo-o-adoptivo-articulo-317831

Todos los evangelios nos relatan el episodio de la concepción extraordinaria de María. Los apócrifos señalan la amargura de José cuando se enteró del embarazo. Un ángel que se le apareció en sueños, le disuadió de su propósito de repudiar a María y le explicó que lo que llevaba en sus entrañas era fruto del Espíritu Santo.

En principio, José tenía reticencias a la hora de enviarle a estudiar, ya que consideraba que no había quien pudiera gobernar al muchacho.

Mientras el anciano Leví intentaba que repitiera la primera letra del alefato, Jesús callaba. El maestro perdió la paciencia y le dio al niño con una vara en la cabeza. Éste se encaró con su preceptor y le dijo:¿Por qué me hieres?. Yo soy capaz de enseñarte a ti esas cosas que me vas diciendo…”Y le dio una lección sobre la disposición de los nombres de las letras. Leví quedó estupefacto e incluso intentó irse de la escuela y del pueblo.
Fuente:
Muy Historia número 4/2006
Autora:Mercedes L.Salvá.

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