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Espiritualidad

Conócete a ti mismo.

En mi caso personal siempre he creído que la fortaleza del ser humano está en conocerse a uno mismo. Una frase que ha sido muy repetida, pero que requiere mucho trabajo y esfuerzo.

Es en el “defecto” en dónde está el verdadero crecimiento. Ser consciente de nuestros miedos y limitaciones,  es el primer paso para el cambio.

El ser humano es un especialista en luchar contra aquello que no le gusta. Suele ser una lucha interna para llegar a  ser lo que uno no es,  en la que no nos permitimos expresar lo que llevamos dentro. Utilizamos mecanismo de respuesta evasiva,  y nos quedamos internamente vacíos por la falta de autenticidad. Como queremos ser aceptados por el “grupo”, consentimos y nos alienamos con él, hasta el punto de hacer del pensamiento del otro nuestra bandera.

Localizar nuestros miedos, mirarlos cara a cara,  es una cosa que casi nadie hace. Es mejor no mirar, y dejar pasar. Pero la grandeza tanto en la vida personal como en la vida laboral es asumir nuestras flaquezas, e intentar hacer de este mundo algo mejor. Y aunque la mayoría de las personas expresan su alta ética y ayuda el prójimo, la  acción demuestra todo lo contrario.

La palabra es el instrumento que maneja al ser humano. No midas a las personas por sus palabras, sino por sus actos.

Estamos en una sociedad tecnológica donde se ha dejado a un lado los valores fundamentales. Y no somos conscientes que el factor humano es la pieza clave para el avance hacia el auténtico progreso.

Es fundamental dejar de ser universos independientes para convertirnos en universos complementarios.

La Corte del Inglés.